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Entrevista a EG/HM sobre su experiencia en los Pirineos

Escrito por Marko Hrgetic. Publicado en Noticias.

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01Los pilotos mexicanos Eduardo Garza y Héctor Martin nos concedieron una valiosa entrevista luego de su épica batalla para quedar en el Top 10 de esta demandante competencia.

 

¿Cómo se sienten y qué tan felices están con el 10. lugar?

EG – Durante el “briefing” el organizador de la competencia, Iñigo Redín, mencionó que los primeros 10 lugares iban a recibir un trofeo aparte del diploma de participación.  Mirando alrededor, recordé a los 8 equipos que han participado en Red Bull X-Alps, los 4 equipos que han participado anteriormente en la X-Pyr, los 6 equipos veteranos de la Bordairline (similar competencia “hike & fly” de 3 días), aparte de los 6 equipos locales que conocen los Pirineos como ningún otro, y el resto de los competidores con entrenamiento en los Himalaya o con el triple de experiencia de vuelo o montañismo que nosotros.  Tomando esto en cuenta, nunca pensé que nosotros como equipo completamente novato íbamos a estar en el Top 10.  Por ésta razón, me siento satisfecho con el resultado.

HM – En lo personal estoy muy satisfecho con el desempeño y determinación general de Eduardo, su preparación fue una entrega total al proyecto y merece su posición en el ranking contra rivales tan duros, el logro no fue producto de suerte. Como equipo funcionamos muy bien y estoy sumamente contento de haber podido apoyar a Eduardo como atleta, piloto y amigo en lograr este objetivo. Considero que es un décimo lugar muy bien ganado a base de mucho tiempo, trabajo, sudor, sangre y lagrimas (literalmente algunas veces!). Cabe mencionarse que la aventura para llegar a dicha posición no fue de unos días en los Pirineos, la aventura completa y el trabajo arduo comenzó muchos meses antes y cada paso fue una experiencia única por si sola.

¿Cómo surgió la idea de participar en X-Pyr y por qué decidieron formar un equipo?

09EG – En el 2014 durante un viaje en las Dolomitas me tocó aterrizar lejos de mi hotel en un lugar sin transporte público y con muy poco tráfico vehicular que me pudiera llevar o acercar al hotel.  Fue en este momento que empecé a ver mi parapente como medio de transporte y no sólo para diversión.  Después de 3 vuelos y algo de montañismo ya estaba en mi hotel pensando lo divertido que era encontrar despegues no oficiales, volar rutas poco conocidas y sobre todo el sentido de satisfacción que da el llegar a tu objetivo combinando estrategia y habilidades de despegue, vuelo y aterrizaje.  Desde ese momento supe que éste era el tipo de competencias que quería hacer.

En cuanto a por qué escogí a Héctor, lo conocí en una competencia en Colombia, y poco a poco me dí cuenta que él era un completo apasionado del parapente y no sólo eso, sino que la organización de eventos y competencias era algo que disfrutaba.  Cuando empecé a leer acerca de la X-Pyr, el fue mi primera opción para el puesto de soporte, y durante la carrera, con su determinación y completa entrega al equipo, me demostró que fue una buena elección.

13731678 10154362629080917 8831372545137139398 nHMLa invitación me llegó de Eduardo, yo estaba ya algo familiarizado con su experiencia de vuelo y sabía que es un atleta natural, pero lo más importante fue saber lo determinado que es, esto fue lo que lo que me convenció de que el proyecto era viable y que valía mucho la pena invertir toda esa energía. Es esencial creer en el proyecto en su totalidad; X-Pyr no es la clase de evento que se puede tomar a la ligera, se requiere total dedicación si se espera tener un resultado serio y por ende tampoco es una decisión trivial, es la clase de proyectos en los que hay que dar todo o nada si se quiere un resultado satisfactorio, de otro modo sólo se trataría de una salida más a una aventura costosa, que no era para nada la idea de ninguno de los dos acostumbrados a luchar lo que sea necesario por logros personales.

¿Cuánto se prepararon para X-Pyr y en qué consistió dicha preparación? (Técnica, logística, física, vuelo y mental)

EG – Mi preparación física empezó en Noviembre aunque el programa formal de entrenamiento empezó en Enero cuando contacté a Ben Abruzzo (soporte de Gavin McClurg en X-Alps 2015 y entrenador de atletas profesionales).  Conociendo cómo soy de obstinado, sabía que si iba a entrenar solo iba a llegar a la carrera sobre-entrenado, y aparte nervioso porque mi método de entrenamiento no había sido probado.  Por esto, contactar a Ben fue la mejor decisión que pude haber hecho porque no sólo me puso en la mejor condición que jamás haya tenido, sino que también me dio la confianza el saber que su programa ya había sido probado en competencias similares con muy buenos resultados.

En cuanto al vuelo, aprovechaba cualquier día volable, aunque fuera muy marginal, para salir a la montaña e intentar hacer kilómetros.  En un buen día cualquiera puede hacer buena distancia, así es que los días marginales (e.g. poco sol, vientos fuertes, sin viento, techos bajos, etc.) son los que pueden hacer la diferencia al final, que fue exactamente lo que ocurrió en la competencia.

HM – No podía apoyar más que moralmente a Eduardo en su arduo e intenso trabajo de preparación física y mental (Ben Abruzzo es un atleta de primera categoría, ex militar y FBI, con una disciplina intensa y exige no menos de los atletas que entrena), pero si podía hacer mi parte para que todo este trabajo valiera la pena; Mi trabajo principal desde el principio fue resolver mucho del paquete de logística y estrategia, no sólo de vuelo sino del día a día hasta el último detalle posible, esto incluyó entender lo mejor posible la meteo local, la estrategia del vehículo, camping, comida, comunicaciones, mapas, análisis, proyección, etc. Sin embargo toda esta planeación ocurrió siempre en conjunto con Eduardo en todo momento gracias a una buena y clara comunicación, ambos estuvimos siempre involucrados y de acuerdo en todo tema, creo que esto fue esencial para que el equipo funcionara como funcionó con ideas y mentes siempre sincronizadas, aunque esto costó mucho tiempo, trabajo y una cantidad increíble de textos e imágenes en archivos, correos y mensajes.

Como novatos en esta modalidad de carrera, no teníamos mucha experiencia y sabíamos que el manejo de  los detalles serían cruciales para fallar o vencer, por ello yo pasaba horas y días imaginando la aventura, corriendo simulaciones en mi cabeza; que ocurre desde el momento que abro los ojos el primer día? Como me despierto a tiempo? Tengo un despertador a la mano? Usaré y confiaré en el celular a riesgo de que no cargue en la noche y la batería muera antes de la hora de despertar? Cabe mencionar que si llevábamos un despertador digital dedicado para todos los días, ha! Pero también ayudó estudiar blogs y otros medios sociales de muchos atletas y sus soportes, docenas de mapas diferentes, analizar a fondo a nuestros rivales, etc. Un trabajo de mucho tiempo y literalmente dedicado hasta el último detalle que pagó satisfactoriamente lo invertido.

¿Cómo estuvo el clima en los Pirineos y cómo lidiaron con ello?

El estartEGTremendo calor los primeros días (hasta 43C) y vientos fuertes los días restantes (a partir del Orhi, TP#2).  Desafortunadamente para al grupo peleando por el décimo puesto, la meteo no nos ayudó para avanzar por aire dado que la dirección del viento siempre estuvo en contra de la ruta a seguir, lo que dificultó mucho las cosas, e hizo a varios equipos tener que abandonar la competencia por lesiones, o simplemente por el amplificado desgaste físico.

HM – Todos los equipos sin excepción subestimamos el clima desde el primer día, muchos equipos sufrieron por la falta de agua para una hidratación adecuada antes de volar desde el Larrun, esto afecto las tablas del ranking de forma casi irreversible desde el principio. Esto fue tangente en buena medida en el ritmo de los equipos que llegaban al primer turnpoint, los que estaban un poco mejor preparados que los demás sufrieron un poco y digo sólo un poco menos que los demás. Teníamos reservas de agua entre otras cosas escondidas en el camino para Eduardo entre otras estrategias pero aún así nada de esto fue suficiente y las consecuencias se hicieron sentir; desde ese momento aprendimos muy por la mala a no subestimar el calor, la lluvia y demás fenómenos que viviríamos por los siguientes días, preparación mental que fue útil no sólo el primer día sino vital para la ola extrema de calor el segundo día y en adelante.

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¿Cómo son el terreno y los accesos?

EG – Bellísima ruta, cada día el paisaje era diferente y por lo mismo con diferentes obstáculos.  En general por medio de los senderos que recorren la ruta de Este a Oeste como lo son el GR10 (ruta Francesa), el GR11 (ruta Española), así como la ruta de Altura (HRP: Haute Route Pyrenees), uno puede acceder a muchos lugares para despegar.  La mayoría de estos senderos no requiere de cuerdas o arnés para recorrerlos, aunque el uso de crampones en ciertas secciones puede ser necesario.

HM – Los Pirineos son increíbles; no es justo compararlos con los Alpes, Rocallosas, Andes o cualquier otra cadena montañosa, los Pirineos son hermosos y únicos por derecho propio. Dicho esto, creo que la primera determinación de estrategia que tomé fue mi logística personal al darme cuenta de las particularidades del lugar tan diferentes a los Alpes y lo que hemos visto en los X-Alps.  Los caminos tales como carreteras y terracerías son muy diferentes, corren en direcciones muy distintas a la ruta lógica de vuelo y esto requirió una estrategia propia de soporte para Eduardo. Como ejemplo, el piloto puede volar o caminar 10 kilómetros en una dirección mientras que el vehículo con el soporte requiere recorrer más de 100 kilómetros al mismo tiempo, en caminos a veces muy peligrosos; estrechas terracerías serpenteantes a lado de precipicios, con pésima recepción de señal de radio o celular, mapas no siempre bien documentados, gasolineras limitadas, suministro de líquidos fríos escaso y un sinfín de problemas no aptos para los de poca paciencia y nervios cortos, sin embargo una experiencia increíble y literalmente miles de fotos tomadas del terreno, montañas, pueblos y demás.

¿Cuánto caminaron y volaron?

07EG – En promedio caminamos entre 30-35km por día, con ascensos de 2,000 a 3,000 metros.  La mayoría de los vuelos fueron para evitar descender de las montañas a pie, aunque si tuvimos vuelos de 30-40km, que por cierto fueron los que finalmente nos alejaron de nuestros competidores dado que fueron hechos en condiciones que los mismos pilotos locales consideraban peligrosas.

HM – Desde un principio teníamos muy claro que estas competencias se ganan volando y no caminando, así que el objetivo siempre fue volar lo más posible y esta estrategia nunca cambió, siempre se intentó todo lo posible para aventajar volando. El clima no fue el idóneo para largos vuelos para nuestro grupo, pero es muy satisfactorio saber que en general cuando se voló se logró ganar posiciones y puntos estratégicos para continuar de inmediato o al siguiente día. Ayudó mucho haber visitado y estudiado la ruta antes así como contar con los mapas más detallados posibles, esto nos permitía plantear y ejecutar estrategias en todo momento, ya fueran parte de las rutas planeadas meses antes o improvisaciones en tiempo real acorde a las circunstancias específicas del momento. Esta adaptabilidad y en pensamiento estratégico en todo momento de decidir cuándo, cuanto y a donde caminar para volar fue absolutamente crucial para lograr nuestra posición final.

¿Cuánto durmieron y cómo descansaban?

EG – Nosotros nos deteníamos a las 10:15pm para así poder hacer ejercicios de recuperación muscular, y no dormir tan tarde.  Rápidamente nos dimos cuenta que esto no era suficiente porque con la cantidad de ejercicio que hacía me tomaba al menos 30 minutos recuperarme, y además la cena que consistía de pasta, verduras y malteada de amino ácidos era muy difícil de mantener dentro del estómago.  Por esto, la hora normal de dormir eran las 00:00am, dependiendo si se podía dormir porque a partir de la tercera noche eran tales los dolores musculares que no me dejaban descansar bien.

HM – Dormir y descasar fue a lo que menos tiempo se le dedicó y por mucho, sin embargo siempre se aprovechaba al máximo, durmiendo intensamente, comiendo lo mejor posible dadas las circunstancias, siempre manteniendo una sonrisa y pensamiento positivo. Desafortunadamente la comodidad y antojos son un lujo muy difícil en esta competencia y varios problemas técnicos y de suerte desde la primera noche no permitieron que pudiéramos ejecutar todos nuestros planes para los horarios de descanso, es por esto que la adaptabilidad y buen manejo del  humor y frustración fueron clave para no sucumbir a la tentación. En lo personal, la carga de trabajo, estrés y cansancio fue tan alta que en mi caso por ejemplo dormí menos de 5 horas en un estado de agotamiento tal que sólo me quedaba dormido sin siquiera quitarme la ropa para dormir, simplemente no había tiempo si queríamos ejecutar toda nuestra rutina mínima diaria. En los tracks se puede ver como siempre se caminó casi hasta el último minuto diario y a partir del primer minuto diario, sin tregua, sin piedad y si con mucha pasión y mucha energía hasta el último segundo de la competencia.

El último día dejaron atrás a 7 equipos, ¿cómo lo lograron?

04EG – Sin repetir lo que menciona Héctor, sabíamos que la meteo era Norte fuerte para el último día, así es que nos posicionamos en la cara Norte de la Peña Montañesa desde un día antes, junto con el equipo Rumano que nos iba siguiendo.  Con este movimiento amanecimos en el lugar #11, pero con el equipo Austriaco, Alemán y Español muy cerca en la cara sur de la misma montaña, y con otros 2 equipos Españoles y el Inglés relativamente cerca a unos 20km de distancia.

Por la mañana era obvio que el pronóstico era el correcto (Norte fuerte), por lo que unos equipos decidieron seguir caminando para adelantar lo más posible.  Nuestro plan era volar, pero el lugar de despegue que habíamos escogido era bajo para las condiciones del día, por lo que decidí buscar otro lugar más alto, con cara Norte. 

En menos de 45 minutos llegamos al lugar que habíamos visto desde lejos, pero aparte de una inclinación muy pronunciada, la superficie estaba compuesta de rocas filosas suficientemente pesadas para cortar cualquier línea del parapente.  Ya era algo tarde, así es que si queríamos adelantar posiciones lo teníamos que hacer funcionar.

Después de sacar el ala y arreglar las líneas era evidente que iba a ser imposible despegar con el ala abierta debido a que teníamos al menos 20 líneas atoradas en las piedras.  Recogí el ala en roseta (tomando 20 minutos para evitar cortar líneas), y tomé la decisión de esperar una buena racha de viento para así levantar la roseta, abrirla en el aire y salir de ese lugar.  Afortunadamente todo salió como planeado, y después de una buena batalla contra el viento Norte, llegamos muy cerca de Benasque, donde aterrizamos en rachas de más de 50km/hr, pero así pudiendo dejar a los demás equipos atrás.     

HM – La estrategia comenzó desde el día anterior; el cilindro de Peña Montañesa estaba pensado para que todos los participantes subieran la peña completamente, sin embargo ya habíamos notado que por las condiciones meteo despegar desde arriba y los puntos acostumbrados y conocidos en la cara sur serían imposibles, además descubrimos un error de diseño de parte de la organización en el que era posible tocar el cilindro sin subir hasta arriba de la peña, incluso era posible tocarlo desde terracería en el vehículo de soporte. Esto permitió ahorrar tiempo y esfuerzo valioso, ganar un poco tiempo libre que fue la única ocasión que fue posible aprovechar y fue vital para estar listos para ese último día tan demandante que seguiría a continuación y colocarnos en la cara norte a una altura apropiada para despegar sin sufrir los fuertes vientos que evitó que los demás pudieran despegar. A pesar de que esa noche se pudo dormir un poco más de lo acostumbrado, tomó muchas horas de trabajo poder armar el vuelo final con el que adelantaríamos estas posiciones, pero más importante aún es que podríamos lograr un objetivo interno del equipo que era cerrar la competencia volando y no caminando.

¿Cuáles fueron sus puntos fuertes y sus puntos débiles?

EG La preparación física fue definitivamente un punto bueno dado que no solo podíamos empujar fuerte cuando necesitáramos, pero también nos permitió recuperarnos rápidamente, en ocasiones hasta solo 30 minutos.  Otro punto bueno creo es mi estilo de vuelo, que es el típicamente llamado “Lone Wolf”.  Volamos con otros cuando se necesitaba, pero los vuelos que al final fueron los importantes los hice solo, y dado que estoy acostumbrado a volar de esta manera basado completamente en mis decisiones, no batalle para encontrar las mejores rutas para llegar al objetivo final.

En cuanto a puntos malos, definitivamente el más importante fue el mantener la calma y darnos el tiempo para tomar las decisiones correctas.  En dos ocasiones nos apresuramos de más y esto significo perder valiosas horas.  Otro punto malo, como menciona Héctor (pero repito por lo importante que fue), fue el no poder descansar debidamente por problemas con el equipo de acampar, o falta de medicinas para el dolor.

HM – Es difícil cuantificar, en mi opinión personal yo veo que todo fue una mezcla de ambos, es decir, todo tuvo sus ventajas y sus problemas simultáneamente. En definitiva veo como ventaja toda masiva cantidad de energía y tiempo que se invirtió a la preparación, de otro modo hubiéramos tenido que lidiar con 50 problemas diarios o más en lugar de tal vez 10, así mismo fue básico el podernos mantener adaptables en todo momento, no detenernos a lamentar de lo que no podía ejecutarse como fue planeado y saber improvisar y movernos para adelante sin dudarlo un segundo, siempre supimos convertir una situación potencialmente negativa en un positiva o incluso en ventaja. Los puntos malos yo consideraría que fueron en los que podríamos haber invertido un poco más en el tema descanso, la solución para dormir cómodamente y alimentarnos mejor. De mi parte me hubiera gustado haber estado en mejor condición física para haber subido más de lo que pude subir y apoyar más extensamente a Eduardo.

Sí vuelven a repetir la experiencia, ¿qué cambiarían?

EG – Un evento de este tipo requiere de mucho sacrificio porque el tiempo invertido es substancial, no sólo para entrenamiento físico, pero también para la planeación de ruta, logística, etc.  Así es que, en caso de que quisiéramos poner nuestra vida en pausa por al menos otros 6 meses (haha!), yo creo que el cambio más importante sería el dividir las tareas de soporte entre más personas, para así llegar a la eficiencia de los equipos ya establecidos (Maurer, Mayer, etc.).

HotelHM – Si hubiera oportunidad de repetir un X-Pyr, no sería tanto lo que yo cambiaría, más bien evolucionaría muchos de los planes e ideas que desarrollamos para dicha experiencia; poder tener comida rápido es esencial pero tal vez valga la pena dedicarle unos minutos extras, tener mejores soluciones de predicción de clima que no requieran tanto tiempo y carga mental para evaluar los modelos, llevaría aún mas cargadores y cables USB, llegaría en mejor condición física, etc. Afortunadamente estábamos bien preparados, lo vimos no sólo en resultados sino además en comparación de otros equipos a quienes apoyamos en algunas ocasiones, ya sea que les faltaba algo tan simple pero tan importante como una aguja (yo llevaba docenas!), como incluso apoyar a miembros de soporte perdidos (malos mapas, mala comunicación, etc.) entre otros. Que cambiaría? Definitivamente nuestra hielera de tamaño mediano por un servibar de buena capacidad.

Pueden compartir algunos detalles interesantes de la carrera

EG – Yo creo que lo más interesante es dar a conocer el tipo de situaciones con las que te topas durante la carrera.  Si son bien planeadas y ejecutadas, avanzas posiciones, pero si no, te puedes ver en grandes problemas. 

Por ejemplo, día #5, hay 6 equipos cerca de nosotros peleando por la décima posición.  Son las 7:30pm y tenemos un despegue que nos puede poner en la punta del grupo con una ventaja de varios kilómetros.  El problema es que hay que ascender 1,000m en 1hr para poder despegar, volar y aterrizar antes de las 9:15pm, que por regla es la máxima hora que uno puede estar en el aire.

Cargamos agua, comida y lo mínimo requerido para el vuelo, y empezamos la escalada.  Después de haber caminado 35km, ascendido al menos 1,500m durante el día, sin tomar en cuenta que ya hemos hecho esto por 5 días consecutivos, me siento algo cansado, pero con suficiente energía para seguir. 

A cada rato veo el reloj para checar que todavía estoy a tiempo.  Cualquier complicación y me va a tocar dormir en el bosque, sin comida ni agua ni equipo para recuperación.  Nos estamos jugando todo con este movimiento.  El camino parece interminable, y la luz de día se está acabando.  Después de 45min. parece que voy a estar a tiempo, pero lo único que me preocupa es el viento en el despegue.  Si es de cola o cruzado me puede tomar más tiempo para despegar.  Tiempo que en realidad no tengo.

Llego al despegue y en efecto, la cima es puro pasto, pero es poco inclinada y el viento es ligero (5-10km/hr) y completamente de cola.  Son las 8:30pm y decido que el despegue es factible si espero a que no haya viento.  Esto implica correr muy rápido y con el cansancio acumulado va a ser aún más difícil.  No hay de otra, así es que preparo mi equipo.

Ya listo para despegar, espero a que el viento disminuya y corro con cada gota de energía que me queda en el cuerpo.  Siento presión en el arnés y el ala se encuentra rápidamente encima de mí, pero no es suficiente para volar.  Se está terminando el espacio para correr, con los árboles acercándose amenazantes.  Uso pasos más largos para ganar velocidad y esto funciona.  En segundos estoy en el aire, y me desplomo en el arnés.  No pasan 5 segundos y me doy cuenta que el valle por el que voy a estar volando, es en efecto un cañón, con un río en el fondo, y sin zonas de aterrizaje.

Transcurren 3 minutos y sigo descendiendo por el cañón hacia el río.  Haciendo distancia, sí, pero la idea de llegar al pueblo de Bergua para encontrarme con Héctor se esfuma con cada segundo que pasa.  He pasado zonas en las laderas de las montañas que no tienen árboles, pero están muy altas, y asegurarían el dormir fuera y sin comida.  Decido seguir adelante haciendo kilómetros esperando encontrar un aterrizaje más cercano a la civilización.

Estoy a 500m de altura sobre el rio y finalmente un camino de terracería se ve en el horizonte.  Este es estrecho, pero lo suficientemente amplio como para aterrizar.  Ya cerca de este, y a 1km más cerca de mi destino veo que el río se parte en dos y el islote central es aterrizable.  Ya me había hecho la idea de dormir fuera esta noche, pero esta opción de aterrizaje me llena de esperanza de nuevo.  El único problema es que el islote parece pista de slalom, con árboles altos a ambos lados, y arboles pequeños formando un zig-zig.  El aterrizaje va a ser interesante.

Sobrevuelo el islote y checo velocidad del viento.  Me acomodo y pierdo la altura necesaria para aterrizar en este pequeñísimo espacio.  Después de 30 segundos de esquivar árboles y piedras, ya estoy en la tierra y empacando, porque son las 9:00pm y todavía me quedan 4 kilómetros que correr para encontrarme con Héctor. 

Cruzo el rio y me dirijo al camino más cercano.  Ya en la periferia del bosque veo una pared de árboles que parece impasable.  De la nada me sale una sonrisa y pienso qué tantos más obstáculos nos están esperando.  Pienso qué otras cosas pudiera estar haciendo en vez de esto.  “Ninguna que prefiera más”, me digo a mi mismo, e inmediatamente después me preparo para arrastrarme por 50m, a través de las raíces de los árboles, para llegar al camino deseado.   No sé qué me espera después, lo único seguro es que vamos a darlo todo para salir adelante.   

HM – El vuelo descrito por Eduardo fue épico pero pasó desapercibido para muchos, tal vez no fue largo en kilómetros pero permitió aventajar a varios equipos incluyendo veteranos españoles, algunos que ya no lograrían alcanzarnos de nuevo después de este vuelo a pesar de que nos veníamos pisando los talones previamente ese día. El manejo de decisiones bajo presión es durísimo, especialmente el manejo de decisiones de riesgo. Este vuelo de Eduardo tuvo sus riesgos pero también sus recompensas; se voló ya tarde y en un área donde el tracking y comunicación era virtualmente imposible por lo encañonado de las montañas, lo único que me quedó a mi fue calcular a ojo con los últimos segundos de información el tracking basado en su ubicación, altura y velocidad, inferir su planeo y  en base a las imágenes satelitales su punto probable de aterrizaje.

Me moví lo más rápido posible hasta literalmente el último rincón apretado de terracería en el que podía mover la unidad en la pequeña pero hermosa comunidad de Bergua y de ahí salir a pie preparado con mi mochila llena de todo tipo de objetos para pasar la noche afuera junto con Eduardo, ya que ambos comenzamos a movernos a pie ya de noche. Afortunadamente, en un claro ejemplo de lo increíble que pueden trabajar dos mentes sincronizadas correctamente, Eduardo y yo nos encontramos mucho más rápido de lo que creíamos, el dedujo donde estaría yo y yo logré deducir por donde saldría el; de este modo con tan sólo minutos antes de tener que frenarse y pasar la noche donde tocara hasta la mañana, logramos llegar al vehículo y poder cenar y pasar la noche tan bien como nos era posible y no acampando en el bosque.

Podría escribir un libro al respecto, la cantidad de historias, anécdotas, moralejas, momentos graciosos, momentos frustrantes y demás son impresionantes. No hay forma de entender estas competencias por video, blog y live tracking, no importa cuántas entrevistas se vean o lean, nada refleja la realidad del evento… En verdad se forma un vínculo muy especial entre los participantes, no de rivalidad sino de hermandad como los compañeros que fueron a la guerra juntos. Sólo los que estuvieron presentes y lo vivieron pueden comprender por lo que uno mismo pasó. La única forma de explicarlo en su totalidad es vivirlo en persona y carne propia, ya sea como piloto o soporte, ambos viven una aventura única a su modo. Espero que algún día podamos ver un documental más a detalle y profundo de lo que significa una experiencia como esta. Es brutal, mucho más de lo que uno cree, sin embargo la victoria personal de romper los límites propios es invaluable.

http://www.x-pyr.com/en/participants-2016/participants-eduardo-garza/

 

¡Gracias Eduardo y Fink!